Inter Miami-Newell´s Old Boys: 1 a 1 y el gran gesto de Messi en el final

Leo Messi sigue cumpliendo sueños en esta pretemporada. En el último amistoso antes de comenzar la MLS, el mejor del mundo se dio el gusto de enfrentar al club del que es hincha, justo en la noche que el Inter Miami presentó su plantel para el 2024. Claro, después de hacer miles de kilómetros entre El Salvador, Dallas, Arabia Saudita, Hong Kong y Japón fue el momento de jugar en casa, en el PNK y nada menos que ante Newell’s, el club que formó en sus inicios a la Pulga hasta que decidió ir a probar suerte al Barcelona a los 13 años.

El partido fue la excusa perfecta para que Leo vuelva a enfrentar a un equipo argentino -el cuarto en su carrrera- y para que jugara una hora, después del problema muscular -inflamación en el aductor derecho- que sufrió ante el Al Hilal.

Tras tres partidos en los que no había sido titular, llegó el momento de saltar a la cancha con la cinta, caminando al lado de Leonel Vangioni, para que el estadio gritara su nombre, para que se emocionaran los que estaban vestidos de rosa y los de rojinegro. El empate 1-1 no es lo que quedará en el recuerdo. Lo diferente fue lo que generó este partido entre las Garzas y la Lepra rosarina. Porque fueron miles los hinchas de NOB que dijeron presente en Miami, en la previa y en la cancha.

Si hasta el Tata Martino hizo una conferencia para los hinchas en la previa del duelo de anoche y mostró su lado más fanático: «A mí me gustaría que algún día el juegue con la camiseta de Newell’s de verdad. Esto no me parece tan trascendental pero si alguna vez sucede lo otro eso si me parece demasiado relevante«, dijo.

El DT intuía que no habría show en el partido, más allá de la presencia de Maxi Rodríguez, de Pablo Granados y de Pampita, que se mostró con la camiseta de NOB, de Chiqui Tapia, del presidente de la Conmebol -Alejandro Domínguez- y mucho más.

El gesto de Leo con los jugadores de Newell’s

Leo se mostró su cariño con los jugadores argentinos, se abrazó fuerte con su amigo Banega, también tuvo palabras con Pablo Pérez y con Vangioni, los más experimentados, posó con la camiseta de sus amores en el comienzo del ST, junto con la Fiera Rodríguez y el Tata Martino, y en el final del partido se sacó fotos con cada uno de los futbolistas de NOB en el campo.

¿Y el juego? Leo estuvo súper activo en un partido en el que en su gran mayoría se buscó no poner en riesgo el físico del rival. El 10 necesitaba probarse para ver cómo respondía de su molestia y se sintió pleno. Y estuvo muchas veces en la noche cerca de cumplir la ley del ex: lo tuvo en una apilada que se fue cerca a los 30’, en un tiro libre en el que Hoyos pensó, entre risas, que se le metía a los 36’ y en el final del PT buscó dos veces el gol que le falta, el olímpico. En el ST, antes de ser reemplazado por Sunderland, casi mete el 1-0, en una corrida la izquierda. No se le dio el gol, pero sí el placer de enfrentar a su primer amor.

Después llegó el momento de dejar el campo, de que un par de hinchas intentaran abrazarlo pero que no llegaran a tocarlo por la presencia de la seguridad y para luego sentarse al banco, para ver cómo se daban los dos goles de la noche: el primero Borgelin y el empate sobre el final de Franco Díaz, que aprovechó el error en la salida del Inter, cuando el partido ya estaba desnaturalizado por los mil cambios. Ya había pasado la hora de Messi…

Fuente: Olé


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