Peligra el acuerdo Mercosur-U.E. con la figura de Bolsonaro

El candidato presidencial brasileño con mayor intención de votos, Jair Bolsonaro, se ha manifestado disconforme con las políticas regionales del bloque Mercosur y, por lo tanto, la construcción del acuerdo con la Unión Europea.

 Bolsonaro relativiza la diplomacia multilateral y el libre comercio como ejes básicos de la agenda global del siglo XXI, y su probable designación presidencial pone en jaque una construcción institucional con capacidad para mejorar la influencia mundial del Mercosur a través de un amplio tratado con Europa.

Los presidentes buscan cerrar el acuerdo cuanto antes.

 Mientras tanto, el canciller argentino Jorge Faurie sabe que Bolsonaro es una incógnita, declarando que por el momento se debe esperar para conocer sus propuestas, por lo que la apuesta del bloque regional es desplegar una operación de lobby económico, para convencer sobre la importancia estratégica del tratado internacional al militar nacionalista que puede suceder a Michel Temer.

 Hace unas horas, el lobby de San Pablo ya cumplió con su primera promesa, que consistía en evitar que Bolsonaro reiterara su posición de implosionar al Mercosur a cambio de establecer una táctica diplomática basada sólo en acuerdos bilaterales. «El Mercosur tiene su valor, pero fue desfigurado por el PT. No abandonaré el Mercosur pero no será guiado por cuestiones ideológicas«, aseguró Bolsonaro durante una conferencia de prensa que ofreció en Río de Janeiro.

 La figura del Partido Social Liberal tiene escaso conocimiento de política exterior y su entorno está integrado por una extraña mezcla de militares que defienden la represión ilegal, religiosos que ofrecen el paraíso por televisión y un puñado de empresarios que lideran la elite brasileña. Estos empresarios –que tienen su base territorial en San Pablo-, apuestan por el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y se han comprometido a moldear la agenda internacional del candidato militar que discrimina a las mujeres, a los negros, a los gays y a los pueblos originarios del Brasil.

 Bolsonaro cree que la asimetría entre la Unión Europea y el Mercosur puede complicar a la industria brasileña y aún es imposible determinar qué intentó decir cuando mezcló la ideología del PT con la mirada de libre comercio que impone Macri a las conversaciones entre los dos bloques geopolíticos.

Falta que los grupos regionales terminen de solucionar sus diferencias, como las que se manifiestan con la industria textil, el comercio marítimo o la producción láctea. Para ello se encuentran trabando los cancilleres sudamericanos con los representantes europeos. Pero si esto no sucede antes de la posible asunción de Bolsonaro, es probable que el acuerdo quede congelado.

Fuente: Infobae

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