John Healey renunció por disputa con el Tesoro sobre gasto de defensa
John Healey renunció como secretario de Defensa del Reino Unido y acusó al Tesoro de bloquear fondos clave, lo que demora el Plan de Inversión y aumenta riesgos operativos.

El secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, presentó su renuncia y acusó al Tesoro de negarse a destinar los recursos necesarios para garantizar la capacidad defensiva del país, según la carta que publicó en redes sociales dirigida al primer ministro Keir Starmer. Healey atribuye al estancamiento entre Defensa y Finanzas el retraso del Plan de Inversión en Defensa y advirtió que la falta de fondos podría reducir la preparación de las fuerzas y aumentar el riesgo para el personal en operaciones.

La dimisión llega en medio de conversaciones bloqueadas sobre la expansión del gasto militar: Healey señaló que, desde el trabajo realizado en enero, quedó confirmada la magnitud del desafío y que las demandas en defensa crecieron aún más en los últimos meses. Ocupaba el cargo desde el 5 de julio de 2024 en el gobierno de Starmer.
Argumentos y teatro operativo
En su carta, Healey enumeró factores que, a su juicio, aumentan la presión sobre las Fuerzas Armadas: el conflicto en Oriente Medio con el Reino Unido liderando una misión multinacional en el estrecho de Ormuz; la seguridad en el Ártico, con el país al frente de la misión 'Centinela del Ártico' de la OTAN; el incremento de la actividad rusa contra el Reino Unido y aliados de la Alianza; y la intensificación de los ataques en Ucrania, además de referencias al llamado "Acuerdo de París" que, según su presentación, confirmaría un despliegue británico en Ucrania tras un eventual alto el fuego.
Plan de inversiones y compromisos de la OTAN
Healey explicó que el objetivo del Plan de Inversión en Defensa era, por un lado, responder a las crecientes demandas operativas y acelerar la Revisión Estratégica en Defensa (RED) y, por otro, trazar un camino claro para cumplir el compromiso de la OTAN de alcanzar un gasto del 3,5% del PIB en 2035 durante la próxima revisión del gasto. Al mismo tiempo, propuso fijar el 3% del PIB en defensa para 2030, una meta que, en su opinión, tendría amplio respaldo político.
El ministro sostuvo que existen "formas creíbles" de afrontar el financiamiento a mediano plazo, incluyendo la cooperación multinacional y modelos ya adoptados por otras naciones europeas, pero consideró que la última propuesta financiera presentada estaba "muy por debajo" de lo que requiere el país en un contexto que calificó de peligroso.
Atribuciones, advertencias y cierre
Healey escribió que Starmer sabe "lo que necesita la defensa" y recordó el respaldo que el primer ministro brindó en su discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich. En la misiva advirtió que, sin los recursos adecuados, se vería obligado a tomar decisiones que empeorarían la preparación de las fuerzas y aumentarían el riesgo para el personal desplegado.
En su despedida, el ya exsecretario reiteró su apoyo al Gobierno laborista y dijo sentirse orgulloso de logros alcanzados en menos de dos años, entre ellos el apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa y el aumento del gasto en defensa al 2,5% del PIB, una alza que, según destacó, se consiguió "tres años antes de lo previsto". La dimisión abre ahora una nueva etapa política y obliga al Ejecutivo a retomar las negociaciones entre Defensa y Hacienda para definir el financiamiento del plan estratégico.