Economía de guerra impulsada por Vladimir Putin: grietas evidentes

El crecimiento de la economía rusa se estanca debido al desplome de los ingresos petroleros, el amplio déficit presupuestario y la persistente inflación. La cumbre con Trump en Alaska se da en el contexto de una crisis económica que algunos expertos consideran inminente.

#EconomíaRusa #VladimirPutin #GuerraEconómica

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha intentado mantener la estabilidad económica mientras dirigía una costosa «operación militar especial», pero los problemas económicos de Rusia se agudizan. Incluso con un creciente gasto militar, ministros, banqueros y economistas rusos advierten públicamente sobre las graves dificultades económicas que enfrenta el país.

Según Bloomberg News, expertos sostienen que la economía rusa se enfrenta a un grave dilema. Continuar con la lucha podría agravar los problemas, dejando a los bancos en peligro de crisis e impactando el presupuesto público. En caso de un alto el fuego duradero, Rusia enfrentaría el desafío de desmilitarizar una economía que se ha vuelto dependiente de la guerra.

INVESTIGACIÓN EN CURSO

Según datos del Carnegie Endowment for International Peace, el gasto militar y de seguridad nacional le costará al Kremlin casi 172,000 millones de dólares este año, marcando un cambio estratégico a largo plazo en las finanzas rusas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, considera una tregua que consolidaría las victorias de Rusia en el campo de batalla. A pesar de la creciente presión en su país por una costosa guerra, podría ser Putin quien sienta que puede obtener un mejor acuerdo. Sin embargo, la creciente crisis económica de Rusia podría limitar la influencia de Putin en la negociación.

El presidente estadounidense ha expresado su disposición a imponer más medidas dirigidas a los ingresos energéticos de Rusia después de la cumbre de Alaska si Putin no acuerda pronto un alto el fuego con Ucrania.

El análisis de Bloomberg News señala que la estrategia inicial de Putin para mantener la economía aparentemente ha sido efectiva, pero ha creado problemas futuros, especialmente para los bancos. La deuda corporativa rusa ha crecido significativamente, lo que ha generado preocupaciones sobre una crisis bancaria sistémica.

Las consecuencias de la guerra se han hecho evidentes tanto en el ámbito financiero como en la economía real. La disminución de los ingresos energéticos ha contribuido a aumentar el déficit presupuestario mensual y a ejercer presión sobre el Fondo Nacional de Riqueza de Rusia. Además, los precios del crudo han caído, lo que agudiza la situación económica del país.

A medida que intensifica los ataques contra Ucrania, Moscú se encuentra al borde de una recesión. La industria de defensa rusa se expande mientras que los sectores civiles muestran signos de desaceleración y riesgo de quiebras. La economía rusa se encuentra en una tormenta perfecta, según el director ejecutivo de Sberbank.

La presión económica podría limitar las opciones de Putin en la cumbre con Trump, demostrando quién juega mejor sus cartas en esta crisis económica desatada por la guerra en Ucrania.


Descubre más desde Extra Catamarca

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

No te pierdas